En España, pierden la fe, o al menos la práctica religiosa y el trato con la iglesia mucho antes: a los 12.
Las estadísticas y estudios en España son claros (datos de 2008 de Fundación SM, Metadigma-Libro de Vida e Instituto de la Juventud):
-De 6 a 11 años: el 80% se considera cristiano, el 40% va a misa semanal
-De 12 a 14 años: el 60% se considera cristiano, el 20% va a misa semanal
-De 13 a 15 años: el 25% está convencido de que Dios existe, el 17% va a la iglesia semanalmente
-De 15 a 29 años: el 50% se dice "católico no practicante", el 11,7% se declara "católico practicante", un 7,9% es "creyente de otra religión".
La gran ruptura se da a los 12 y 13 años: cuando los chicos celebran la Confirmación (y dejan la iglesia) o ya no van a la iglesia los domingos (y no piensan realizar la Confirmación).
También se ve en la cifras absolutas de sacramentos, recién publicadas por la Conferencia Episcopal: en España en 2011 se bautizaron 290.000 personas (casi todos niños), 250.000 celebraron la Primera Comunión pero solo 110.000 se confirmaron. Hay un "bajón" de 140.000 fieles entre la Primera comunión y la Confirmación.
De los 12 a los 32, "católicos" sin ir a la iglesia
Mientras en otros países europeos las familias siguen llevando a sus hijos a la iglesia hasta que son adultos y pueden negarse, en España los padres -que tampoco son especialmente fervorosos- desisten cuando los chicos tienen 12 años. Quizá vuelvan a aparecer por la iglesia 20 años después, a los 32 (edad media de casarse en España), después de dos décadas de vivir "como un pagano", dispuestos a hacer un breve curso de 3 sesiones para casarse por la iglesia. Y nada más.
La Iglesia española no tiene nada pensado para los adolescentes, no sabe qué hacer con ellos. Sacar un Catecismo especial para adolescentes no va a cambiar las cosas mucho.
LifeTeen: en más de mil parroquias de EEUU
Pero precisamente en ese nicho de edad, de los 12 a los 18 años, funciona en más de 1.000 parroquias de Estados Unidos algo novedoso y de eficacia probada: el sistema "Lifeteen". Durante dos años se ha estado empleando ya en una parroquia de España: la catedral del Espíritu Santo, de la diócesis catalana de Terrassa. Y con éxito.
"Yo siempre quise ser catequista de Confirmación", explica Jordi Massegú, responsable de Edge, la rama más joven de LifeTeen, "pero veía que las catequesis de toda la vida, y las que yo recibí, no funcionaban. Yo quería hacer algo distinto. Y entonces mosén Emili Marlès me dijo ´toma, léete estas fichas´".
Emili Marlès es el vicerrector del Seminario de Terrassa (por debajo del obispo auxiliar, Salvador Cristau). Él acababa de llegar de Atlanta, EEUU, donde había estado perfeccionando su inglés y donde le habían invitado a un campamento juvenil de LifeTeen. Le asombró el ambiente, los chicos, las confesiones... y así quiso conocer el método LifeTeen (http://lifeteen.com), que ha aplicado en Terrassa ya dos años.
Así es una noche de LifeTeen
En Estados Unidos normalmente la estructura es:
- Misa de sábado o domingo tarde-noche, con música realmente vibrante (Hillsong y similares); seguida de...
- cena o piscolabis informal, más sesión de catequesis ágil y debate en grupos, acabando con una oración, a menudo ante el Santísimo (toda esta parte se llama LifeNight)
Ocupa así toda la tarde-noche del joven.
Pero en Terrassa la estructura es distinta. El LifeNight se puede celebrar entre semana (nunca dura más de 1 hora y 20 minutos) y se remite a los jóvenes a la "misa joven" de la catedral del domingo, a la que no acuden sólo los participantes de LifeTeen sino jóvenes de toda la diócesis, colegios y ambientes cristianos de la zona.
El LifeNight se sigue celebrando por la tarde-noche, y sigue incluyendo cena o algo de comer y picar.
Contacto continuo por Facebook
Los chicos que participan en LifeTeen están apuntados a un grupo de Facebook común, en el que reciben instrucciones durante la semana: "el tema será la fama y la vanidad: venid vestidos super-elegantes" o "haremos una mini-obra de teatro que os pasamos por Internet; repartid los papeles y traed disfraces adecuados" o "no dejéis de ver esta canción en vídeo, que es la que cantaremos".
Incluso hay un grupo de Facebook para los padres de ese grupo concreto de chicos, en el que los monitores explican el tema que se trata cada vez y cómo pueden ayudar los padres.
Sesiones de 80 minutos: sólo 10 son "rollo"
La estructura de una sesión de LifeNight cuando los chicos llegan a la parroquia es:
1) Acogida y reunión:
- algún juego al recibir
- se come/merienda/cena: la comida puede tener relación con el tema del día
- los monitores acogen y escuchan a los chicos; están todos juntos (por ejemplo, 30 chicos y 5 monitores), pero cada monitor está atento de 6 chicos en concreto que él atiende. Además, hay 4 niveles de atención:
- solo conectar (sonreir y saludar a todos)
- contactar (preguntar ´¿qué tal va todo?´, mostrarse receptivo y social; con la mayoría)
- cuidar (a los más frágiles o necesitados, dedicarles más tiempo y atención; son uno o dos)
- retar (a los que avanzan en la fe y el compromiso, profundizar con ellos, de uno en uno).
2) Exposición (el "proclamar")
- Se pasa a otro espacio (quizá, simplemente, moviendo un biombo) y se muestra la sala, decorada de forma especial (un volcán, un castillo, cualquier cosa)
- Se da la catequesis, charla o predicación, usando los materiales de las fichas de LifeSite... ¡máximo 10 minutos! Además, se pueden proyectar imágenes de fondo, powerpoints, etc... Por lo general, en un mes los temas están organizados así: uno litúrgico o teológico (el Espíritu Santo), otro de actualidad o inquietud viva (temas polémicos de sexo, política, emotividad, cosas jóvenes), un tercero litúrgico-teológico y una cuarta sesión quizá sin charla: dedicada a crear comunidad y pasarlo bien.
3) "Break", los grupos pequeños: se divide el grupo grande (quizá de 30 o 50 chicos), en grupos de 5, 6 o 7; se trata de dejar que ahora hablen los chicos, que vean que su compañero tiene fe, que todos se hacen preguntas. Un monitor atiende en cada grupo pequeño y es bueno que se planteen las dudas y las preguntas. El grupo pequeño ayuda a profundizar en el tema y a crear comunidad.
4) Para acabar, oración: casi siempre es ante el Santísimo en la iglesia o capilla, con adoración, velas, sacerdote y buena música. En Terrassa usan música de Hillsong (incluso en inglés) pero aún mantienen también canciones antiguas de Kairoi que han envejecido bien. Esta oración tiene un sentido de envío. A veces no es ante el Santísimo, sino que puede ser un Rosario, renovar las promesas del bautismo, etc... Pero nunca debe faltar este final con oración.
Las objeciones que se comentan
- Objeción 1: Eso cuesta mucho esfuerzo: preparar los temas, la decoración, la comida, la música, vídeos, powerpoints...
