"Francisco tiene el rock adentro, porque el rock tiene que ver con esto de romper estructuras, aunque le guste el tango, es una filosofía", dijo a la AFP en la vicaría de la parroquia Sacratísimo Corazón de Jesús, en el barrio de Villa Luro de Buenos Aires, donde César oficia como sacerdote ayudante.
El padre César Scicchitano, de 49 años, conocido como el 'cura rockero', tiene estrecha relación con el papa Francisco de quien acaba de recibir una carta para que "siga haciendo música y apoyando su mensaje desde los escenarios".
"Jesús era rockero por la garra que tuvo. Hay que subirse a la cruz y bancársela (aguantar)", dijo para explicar por qué piensa que "la fe sin música es como una película sin música, aburrida".
Su relación con el Papa tiene casi 20 años "y es tan fuerte como la de un hijo con un padre", asegura. "Soy un músico que es cura, por eso él no me dio una parroquia a cargo, soy ayudante en ésta y después de celebrar misa o dar el bautismo toco en bares, recitales o salgo de gira con mi banda", dice este peculiar sacerdote que sobre su sotana negra viste chaqueta de cuero, usa el cabello por los hombros, zapatillas deportivas y anteojos a la moda.
El padre César y los 'Pecadores' han recorrido miles de kilómetros por toda Argentina para tocar en iglesias y escuelas pero también en congregaciones de amantes del heavy metal, como la que se realiza cada año en Luján (70 km al oeste de Buenos Aires) para conmemorar la fecha del accidente en el que murió el eximio guitarrista argentino 'Pappo' Napolitano, del que se confiesa admirador.
"El exguitarrista de su banda hoy toca con nosotros, somos todos metaleros", se ufana con contagioso entusiasmo mientras enumera que ha grabado con fines benéficos junto a conocidos cantantes como Fito Páez, León Gieco, Fabiana Cantillo, Nito Mestre, Claudia Puyó, Soledad Pastorutti, José Angel Trelles, entre mucho otros.
"Bergoglio siempre nos llamaba para tocar en las misas para los cartoneros: somos los teloneros del Papa", dice con una sonrisa franca y los ojos luminosos. Pero también han sido teloneros de recitales de rock, como el que realizó en 2012 el grupo Viejas Locas en el estadio de Racing Club ante miles de personas que bailaron su rock "Yo quiero un papa latinoamericano", una canción providencial que compuso dos años antes de la llegada de Bergoglio al trono de Pedro.
"También compuse por pedido de Bergoglio una canción sobre las prostitutas porque quería exaltar el tema por su compromiso con la lucha contra la trata de personas", explicó.
"Del barrio de Flores al barrio de Dios"
"Desde el fin del mundo se abre una flor, desde el barrio de Flores
(donde vivió Bergoglio) al barrio de Dios", reza una de las estrofas del
Himno a Francisco que el papa aún no escuchó, según su autor, pero de
cuya existencia ya está al tanto.





