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sábado, 17 de noviembre de 2012

La cara desconocida del Papa De confesar a un mendigo a la broma a un obispo... algunas anécdotas del beato Juan Pablo II

Juan Pablo II era un hombre sencillo y así lo demostraba. Sus más allegados cuentan algunas anécdotas que reflejan cómo era el Papa en su día a día.

La vida de Juan Pablo II sigue fascinando a propios y a extraños, a creyentes y no creyentes. A nadie dejó indiferente el beato, el Papa de los jóvenes. Durante sus 27 años de Pontificado se produjeron miles de anécdotas y hechos que han puesto en evidencia la profunda y extraordinaria personalidad de aquel joven cardenal polaco que se sentó en la Cátedra de San Pedro.

Uno de los que mejor conoce esta multitud de detalles es Slawomir Oder, postulador de la causa de beatificación y canonización de Juan Pablo II. Tras años de trabajo descubrió el amor y el sentido del humor del Papa ahora beato hacia su grey.

Confesado por un mendigo
El sacramento de la reconciliación era primordial para él y todos los Viernes Santo acudía a la Basílica de San Pedro a confesar. Sin embargo, hay una anécdota que muestra muy a las claras cómo era: el Papa fue confesado por un mendigo.

Oder afirma que un monseñor de Estados Unidos que se encontraba por Roma se disponía a rezar en una parroquia de la capital italiana cuando al entrar en ella se encontró con un mendigo. Pasó de largo pero le iba dando vueltas a la cara de esa persona hasta que se dio cuenta de que le conocía, que hace años habían sido compañeros en el seminario y que se ordenaron el mismo día. Volvió hacía él, le saludó y le preguntó qué le había ocurrido. Éste le dijo que había perdido su vocación y la fe.

Al día siguiente este sacerdote estadounidense participaba en un encuentro privado con Juan Pablo II y cuando le tocó el turno para saludarle no pudo dejar de contarle lo que le había ocurrido en la víspera. El Papa se preocupó por la situación e invitó a este cura y al mendigo a cenar con él.

“Una vez sacerdote, sacerdote siempre”
Tras proporcionarle ropa limpia y aseo ambos acudieron al encuentro con el Santo Padre hasta que en un momento tras la cena, el ahora beato pidió al sacerdote que les dejara solos. Entonces pidió al mendigo que escuchara su confesión. Éste se quedó estupefacto y le dijo que ya no era sacerdote. “Una vez sacerdote, sacerdote siempre”, le contestó el Papa. Sin embargo, éste insistió y le dijo que “estoy privado de mi derecho a ser sacerdote” pero igualmente Juan Pablo II le contestó que era “el Obispo de Roma y me puedo encargar de eso”.

Finalmente, el mendigo confesó al Papa y viceversa. El sacerdote sin fe lloró amargamente y el beato le dijo: “¿ves la grandeza del sacerdocio? No la desfigures”. Al salir de ese encuentro con su vocación sacerdotal renovada, el Santo Padre le envió a la parroquia en la que pedía limosna y le nombró asistente y encargado de la atención de los mendigos.

viernes, 21 de septiembre de 2012

El papiro que habla de la “esposa” de Jesús


Un fragmento de papiro, escrito en el dialecto copto sahídico típico del bajo Egitpo y que hasta ahora era desconocido, ha vuelto a abrir el debate sobre la posibilidad de que Jesús hubiera estado casado. La profesora Karen King, de la Harvard Divinity School, durante un congreso en Roma presentó el papiro en el que se lee: «Y Jesús les dijo: “mi esposa…”». Se trata de la primera y única documentación en la que se habla de una “esposa” de Jesús y la noticia fue ampliada por el “New York Times”.
  
En su estudio, que será publicado en enero de 2013 en la revista teológica de Harvard, la profesora King afirma prudentemente que no puede dar un juicio definitivo; todo haría pensar que el fragmento es auténtico. Diferentes expertos excluyen incluso que se pueda tratar de un texto añadido a un fragmento de papiro antiguo. El fragmento es pequeño, mide 4 por 8 centímetros y se pueden leer solo algunos fragmentos de frases.
  
La profesora King afirmó: «Este papiro no prueba, obviamente, que Juesús haya estado casado, pero subraya que la cuestión de su eventual matrimonio y de su sexualidad fue discutida en debates encendidos». Las características de la grafía se deduce que el papiro fue escrito durante la segunda mitad del siglo IV. Por lo que se puede pensar en una relación entre este texto y otros contemporáneos, conocidos también como el Evangelio de Tomás o de María Magdalena. Textos que, por lo demás, nacieron en un ambiente gnóstico.