miércoles, 10 de octubre de 2012

Familias felices en Cristo- Predica Fray Nelson Medina

Dos excelentes predicas de este gran predicador Fr. Nelson Medina. en el cual ilumina de gran forma lo que debe y es una famia cristiana. nos muestra el papel que cada uno de los integrantes de la familia debe tener, que la familia es complementariedad.

Lo recomiendo pues a aquellos que tienen un hogar, que tienen hijos o que tienen en sus planes conformar una familia cristiana. También nos sirve a aquellos que debemos ayudar a iluminar el mundo con la palabra de Cristo y enseñar el camino de Jesús a la felicidad.


Tema 1 de 2: Fundamentos y recomendaciones generales para la familia.
* Pablo dejó recomendaciones generales y particulares a las familias cristianas de Éfeso. Nos interesan porque, siendo una comunidad de origen pagano, y por consiguiente, no familiarizados con la Sagrada Escritura, el apóstol tenía que ser muy claro y pedagógico en sus recomendaciones.
* Es importante “redimir el tiempo” sabiendo que “los días son malos.” La familia cristiana debe saber que grandes y graves retos le esperan, y los padres no deben pensar que sus hijos automáticamente heredarán las convicciones que ellos tenían.
* Hay que aplicar también la “Ley del Reemplazo” : los malos pensamientos saldrán con la llegada de buenos pensamientos; las malas palabras no tendrán cabida en una boca que se llena sólo de alabanzas y gratitud, y así sucesivamente.


Tema 2 de 2: La diferencia y complementariedad entre hombre y mujer.

* Dios nos creó distintos, a los hombres y las mujeres. Si no fuera así, verdaderamente daría lo mismo casarse con una persona del mismo o del otro sexo.
* Por su anatomía y fisiología. la mujer está dotada para ser mucho más perceptiva que el hombre, y también para conectar más rápida y eficientemente diversos aspectos de la realidad. Ello trae ventajas, como una conexión más integral y una capacidad de trabajo “en paralelo,” pero trae también desventajas, como la dificultad de desconectar unos temas de otros, con el riesgo, por ejemplo, de ser casi incapaz para el perdón.
* La abundancia del ser femenino, se manifiesta como posibilidad de infinitos modos de ser. Ella encuentra en el hombre, si este hombre es digno de admiración, un modo de volver cauce la inundación de sus múltiples futuros. En ese sentido, hay una base antropológica muy bella para lo que afirma san Pablo: que el hombre sea cabeza de la mujer.

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